miércoles, 23 de marzo de 2016

IGGY POP: "POST POP DEPRESSION"


Secundado por unos colaboradores de lujo —Josh Homme (bajo, producción), Dean Ferita (guitarra, teclados) de Queens Of The Stone Age y Mat Helders (batería) de Arctic Monkeys— la Iguana de Detroit continúa a la estela de sus últimos trabajos en solitario en los que predomina su vena crooner, madura y contemplativa.

Grabado en secreto y financiado por el tándem Pop/Homme, Post Pop Depression recuerda al lejano Blah-Blah-Blah (A&M, 1986) por su profusión de arreglos, ambición y calidad sonora. A modo de recordatorio, a principios de los ochenta Iggy llevaba una mala racha de álbumes que fueron un fracaso (tanto de ventas como de crítica) hasta que, gracias a la ayuda de David Bowie, logró reflotar una carrera que parecía condenada al olvido.

Treinta años después nos encontramos ante una situación similar —su disco de versiones Après (Thousand Mile Inc, 2012) y el corrosivo Ready To Die (Fat Possum, 2013) con los Stooges no se encontraron a la altura de la leyenda— sin el agravante de drogas, excesos y carencia de credibilidad artística. Ello no es motivo para pensar que su nuevo lanzamiento es un fiasco destinado a reverdecer los laureles; Post Pop Depression destila clase y autenticidad en todos y cada uno de sus surcos.

Predecido por los sencillos "Gardenia" y "Break Into Your Heart", nos encontramos ante un álbum acústico, melódico y tranquilo en el que imperan los medios tiempos y la carencia de abrasión guitarrística. Destacan la épica "American Valhalla", "Sunday" con sus vientos y coros de colofón, la amenazante "Vulture" que recuerda a su trabajo de los noventa, la sententera/psicodélica "German Days" en la que parece evocar los viejos tiempos junto al recientemente fallecido Bowie y "Paraguay" en la que habla de retirarse del mundo y saborear las mieles de una justa y merecida recompensa. La edad es un factor irrelevante. ¿Cuántos músicos pueden presumir de una carrera tan longeva, mítica y variada en un mercado en el que imperan los productos comerciales que nadie recordará dentro de una década? 

Tal como suele suceder en estos casos, los críticos de turno comprarán este disco con trabajos previos y llegarán a la conclusión que Josh Homme ha sacado del desván los descartes de su banda habitual y que a Iggy ya no le queda nada que ofrecer al mundo discográfico. A diferencia de Alice Cooper, Bob Dylan, Tom Waits o Bryan Ferry, su madurez musical ha sido malinterpretada por decadencia absoluta. Craso Error. Post Pop Depression es un álbum que esconde multitud de matices que deben saborearse como un buen vino, lentamente y sin prisas. El de Michigan no tiene la necesidad de impresionar a nadie y puede hacer lo que le venga en gana. Tal como ha comentado, de ser este su último disco, sería una digna despedida.